Es producida con un estricto control de calidad, 100% natural.
Es el resultado de una cuidadosa selección de granos de Avena, germen de trigo, salvado y ajonjolí tostados y endulzados con pura miel de abejas, complementado con pasas.
Tiene un alto contenido de vitaminas y minerales como Calcio, Hierro, Fósforo, Potasio, Magnesio, Vitaminas B y E.
Ingredientes:
Avena, Salvado, Germen de trigo, Panela, Aceite de soya, Ajonjolí, Especerías.
Ingredientes:
Avena, salvado de trigo, germen de trigo, corteza de naranja confitada, nueces, almendras, semillas de girasol, miel de abejas, ajonjolí, aceite de soya, esencia de vainilla, sal.
Sirva ½ taza en el desayuno acompañada de yogurt natural o leche y sus frutas preferidas ES UN DELICIOSOS Y ENERGÉTICO SNACK A CUALQUIER HORA DEL DÍA.
El cereal integral conserva toda su riqueza porque no sufre procesos de refinamiento, además ayuda a mantener la alcalinidad del organismo; es decir lo libera de la acidez, que es un estado que favorece la aparición de las enfermedades.
No engordan:
Los cereales integrales no engordan. Lo que confunde a la gente preocupada por el peso es que este tipo de alimentos es moderadamente alto en calorías, pero las calorías que engordan no son las de los cereales sino las grasas y los azúcares.
Las calorías de los cereales integrales son metabolizadas por el hígado y transformadas en glucosa que es distribuida en el organismo en forma de energía. No como energía rápida como aportan los azúcares, sino como energía sostenida ya que al comer permanentemente cereales integrales, el hígado los transforma, almacena esta energía y aporta a medida que el organismo las necesita. Provistos de de vitaminas, minerales, carbohidratos que proporcionan energía, proteínas, fibras limpiadoras, son una completa alimentación. Como resultado de ello cuando se come cereales integrales diariamente, se siente satisfecho más rápidamente y durante más tiempo después de haber comido, sin producir efectos colaterales como toxinas y residuos grasos.
Ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso.
Facilita el paso de la alimentación por el tracto digestivo, elimina grasas y restos de alimento que llegan a alojarse en él.
Elimina el colesterol perjudicial.
Es excelente para el sistema cardiovascular, reduce problemas causados en las arterias y enfermedades del corazón.
Modera el apetito y mejora la digestión.
Regula la absorción de azúcares y controla la obesidad.
Ayuda a prevenir padecimientos como el síndrome de intestino irritable, cáncer de colon y de mama, enfermedades cardiovasculares, nivel elevado de colesterol, diabetes y cálculos biliares.